Capítulo 42: Corazón roto,
esperanza destruida… II parte
Declaimer:
Noticia de último momento… “YU – GI – OH!, No es mío”… Mucho menos sus
personajes… Son propiedad de su respectivo autor, pero toda la trama de esta
historia si es creada por mí. Amo inventarles historias nuevas a mis queridos
personajes, es una manera de expresar lo que siento, y tener la dicha de
poderlo compartir con todos ustedes. ^_^
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Hospital de Ciudad Domino…
LE DIJE CLARAMENTE
QUE NADA DE EMOCIONES FUERTES. – Manifestaba molesto un hombre.
Perdón. – Tenía la
cabeza agachada.
PEDIR PERDÓN NO LE
SALVARÁ LA VIDA.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Intenté calmarlo pero no pude.
ES USTED UN
INCONSCIENTE, HA PUESTO EN RIESGO LA VIDA DE MI PACIENTE Y LA DE LOS BEBÉS.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Perdóneme por favor, yo no quería que nada malo
les pasara, yo sólo deseaba verlo.
PUES ESPERO QUE ESTÉ
SATISFECHO POR LO QUE HA PROVOCADO.
Por favor Doctor, ya
no lo regañe, no ve como está sufriendo.
A MÍ NO ME INTERESA
SU SUFRIMIENTO, LO ÚNICO QUE ME INTERESA ES EL BIENESTAR DE MI PACIENTE.
Créame que lo
entiendo, pero entienda usted también que él no lo hizo apropósito.
YO SE LOS DEJÉ BIEN
EN CLARO QUE SI SU PRESENCIA LO INCOMODABA, NO LO VOLVERÍA A DEJAR QUE LO VIERA
DE NUEVO.
Lo sabemos muy bien
Doctor, pero… – No terminó de hablar ya que fue interrumpido.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Al menos dígame cómo se encuentra Doctor, por
favor, dígame cómo está Joey.
El hombre se calmó un poco al verlo tan triste.
Logramos
estabilizarlo, aun así los bebés corren peligro.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… No debí de haber entrado… Snif, snif, snif, snif, snif, snif, snif… Es mi
culpa.
No amor, no digas eso, no fue tu culpa.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Si algo les pasa a esos bebés jamás me lo perdonaría.
No digas eso amor, ya verás que muy
pronto Joey se va a recuperar.
El
joven no paraba de llorar, el galeno se dio cuenta que en verdad estaba
sufriendo por lo que había pasado.
Quiero disculparme por haberme exaltado
con usted, he sido imprudente al decirle todas esas cosas.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… No tiene que disculparse, lo único que ha hecho es decir la verdad de que
yo tengo la culpa de todo.
Aun así no debí de haberme desquitado
con usted.
Ya no llores Ryou, no ganas nada
echándote la culpa. – Lo abrazaba fuertemente contra su pecho. – Deja de
llorar, a Joey no le gustaría verte así.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Está bien.
Yo debo retirarme, pero los mantendré
informado.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Doctor. – Se separó de su novio para mirarlo a los ojos.
Si dígame.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Sálvelos por favor, se lo suplico.
Haré todo lo que esté a mi alcance por
salvarlos, por ahora usted debe ir a descansar.
Snif, snif, snif, snif, snif, snif,
snif… Pero…
Mi amor, Hazle caso al doctor.
De acuerdo.
En ese caso me retiro, con su permiso.
El
albino mayor al ver que el médico se iba decidió ir a hablar con él a solas.
Espérame aquí por favor Ryou, buscaré
una enfermera para que pueda darte un calmante.
¿Me dejarás aquí solo?
Perdóname, pero es necesario que te
quedes sentado en lo que yo regreso.
Perdóname tú a mí, sé que lo haces por
mi bien.
No tengo nada que perdonarte amor,
quédate aquí en lo que yo regreso.
De acuerdo.
El
hombre se fue del lugar para ir alcanzar al galeno, en cuanto lo divisó comenzó
a correr.
Doctor Mahādo, espere por favor.
El
aludido se volteó para ver quién lo llamaba.
¿Qué sucede señor Bakura?
Doctor, dígame la verdad, ¿cuál es el
estado de Joey?
Se los acabo de decir hace un momento.
Por favor Doctor.
Me doy cuenta de que se percató de la
situación.
Si.
La verdad no quise decir nada enfrente
de su novio.
Entonces… Joey esta…
No voy a mentirle señor Bakura,
presentó un sangrado interno y eso ha provocado que necesite una transfusión de
sangre urgentemente para salvarle la vida a él y a los bebés.
¿Por qué no le han hecho la transfusión
de sangre todavía?
Por su tipo de sangre, y el hospital
por ahora no tiene.
En ese caso revíseme a mí, tal vez mi
sangre sea compatible.
Se lo agradezco mucho, pero como
comprenderá en estos momentos el tiempo apremia, y mandarle hacer un estudio a
su sangre para ver si es compatible o no se llevará algo de tiempo. Y tiempo,
es lo que no tenemos.
¿Qué es lo que piensa hacer entonces?
No se preocupe, afortunadamente hay una
persona que si es compatible.
¿Ya tiene un donante?
Si.
¿Cómo sabe si es compatible o no?
Porque es la misma persona que le donó
sangre a ese joven hace años.
¿Está usted seguro?
Si, y créame que es el candidato
perfecto, estoy casi seguro que los bebés no rechazarán esa sangre.
Está bien Doctor, confiaré en su
palabra.
De todas maneras le sugiero que vaya al
laboratorio para que le saquen una muestra de su sangre y que se la analicen
para ver si es compatible o no.
¿Y eso por qué?
Por precaución, por si el donante se
rehúsa a donar su sangre.
En ese caso iré ahora mismo.
Muchas gracias.
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Horas más tarde…
En una de las habitaciones del hospital se encontraba una feliz
pareja conversando con su pequeño hijo.
¿Ya te sientes mejor
cariño?
Si pamita, ya me
siento mejor y listo para irme a casa.
Nos tenías muy
preocupado hijo.
Siento mucho
haberlos preocupado papi.
No te sientas mal
hijo, es normal que nos preocupemos por ti.
Así es, recuerda que
te queremos mucho.
Y yo a ustedes.
Mi niño hermoso. –
Lo abraza para darle muchos besos en la mejilla, el niño reía ante las caricias
de su pamita.
Amor, en lo que le
ayudas a cambiarse de ropa iré a buscar al médico para preguntarle si ya nos lo
podemos llevar a la mansión.
Está bien Marik, ve.
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Señor Kaiba, el
Doctor dice que ya puede pasar. – Expresaba una enfermera.
Ya era hora, me han
tenido aquí toda la mañana. – Protestó molesto.
Estaba entrando al consultorio, ahí se encontraba un hombre
sentado detrás de un escritorio.
Pase señor Kaiba,
por favor siéntese.
Vayamos al grano
Doctor, dígame de una vez que tengo. – Manifestaba altanero.
Por favor siéntese.
– Volvía a insistir el hombre.
Está bien.
Antes que nada
déjeme decirle que en todos sus exámenes ha salido bien.
¿Y para eso me ha
tenido esperando toda la mañana? ¿Qué clase de médico es usted? Me doy cuenta
que es un mediocre que no sabe hacer bien su trabajo.
Esa no es manera de
hablarles a las personas, si se tranquiliza un poco le podría explicar su
situación. – Intervenía otra persona que acababa de llegar. – Lamento mucho el
retraso.
Descuida, llegas
justo a tiempo.
¿Qué hace usted
aquí? ¿Qué significa esto? ¿Por qué demonios lo mandó a llamar?
Lo mandé a llamar
porque él es el único que podría explicarle los síntomas que está padeciendo.
El CEO lo fulminaba con la mirada, su mente le hacía recordar
cosas que él quería olvidar.
No me vea así señor
Kaiba, mejor tranquilícese y preste mucha atención a lo que a continuación le
explicaré.
Lo que tenga que
decirme que sea rápido, ya he perdido mucho tiempo estando en este lugar.
Pues le guste o no
me tomaré mi tiempo para darle la información que usted necesita saber.
El hombre lo seguía viendo a los ojos de manera intimidante, bufó
un poco para luego decir:
De acuerdo, lo
escucho.
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En algún lugar de Ciudad
Domino…
¿Por qué tan
pensativo?
Recordaba viejos tiempos.
¿Y puedo saber
cuáles eran esos viejos tiempos?
Únicamente pensaba
en la manera de cómo me divertía, especialmente los fines de semana. – Sonrió
con maldad.
Suena interesante,
¿cómo solías divertirte?
Te lo contaré sólo
si tú me prometes que me relatarás un poco de tu vida.
¿Para qué quieres
saber?
No se me hace justo
que yo si te haya hablado un poco sobre mí, y tu no.
La otra persona se quedó pensativo.
Está bien, ¿qué
quieres saber?
Antes que nada dime
por qué estuviste en la cárcel.
Eso fue por culpa de
mi novio.
¿Tu novio?
Si.
No me digas que
todavía andas con ese individuo.
Según él terminamos,
pero para mí seguimos siendo novios.
Sí que eres tonto,
yo que tu ni lo buscara de nuevo.
El tonto eres tú, yo
no lo busco para reconciliarme, solamente quiero que me vea para hacerle
cumplir una promesa que le hice.
¿De qué estás
hablando?
Digamos que el muy
imbécil me traicionó.
¿Te fue infiel?
Algo peor.
¿Qué podría ser peor
que eso?
Me denunció con la
policía, y gracias a ese estúpido estuve encerrado por muchos años.
Oooooohhhhhhhhh, no
tenía idea.
Está bien, no hay
problema.
¿Cómo piensas
vengarte?
Créeme que le estoy
preparando una linda sorpresita, será algo que nunca olvidará. – Sonrió con
malicia.
Cuando haces esa mirada,
a veces me dan escalofríos. – Trataba de seguirle la corriente.
Pues ya deberías de
irte acostumbrado.
Ya lo sé no es
necesario que me lo digas.
Me dirás cómo es que
solías divertirte los fines de semana.
Cuando estaba con
ese maldito mocoso me pasaba todo el día entero haciéndolo mío, lo obligaba a
que hiciera muchas cosas desagradables para él, y placenteras para mí.
Suena interesante,
cuéntame más.
Habían ocasiones en
que hacia fiesta, invitaba a varios amigos míos, cuando miraban la preciosura
que tenía en casa me pedían que se los prestara para que también se divirtieran
con él.
¿Y se los prestabas?
Obvio que sí, pero
todo en esta vida tiene un precio.
Ambos hombres se reían con maldad.
Así que les cobrabas
por si querían usarlo.
Exacto.
Baia, al parecer
tenemos mucho en común.
¿Ah sí?
Si.
¿Por qué?
Yo también hacia lo
mismo. Es más, hubo varias ocasiones en que lo subasté para que pudieran tener
una noche de placer con él.
¿En serio?
Si.
Increíble, me quito
el sombrero ante ti, tú sí que sabías sacarle provecho a tu novio.
Pues claro, me hacía
ganar mucho dinero.
Si logro tener de
nuevo a ese estúpido en mis manos, no sólo me divertiré con él, sino que además
seguiré tu ejemplo.
Así se habla amigo,
ahora dime en qué estabas pensando hace ratos.
Quiero que me
consigas jóvenes apuestos, especialmente que sean rubios para poderme divertir
un buen rato con ellos.
¿Es necesario que
sean rubios?
Si, así sentiré que
es a él a quien se lo estoy haciendo.
Me parece una
estupenda idea.
¿Me ayudarás?
Desde luego que sí,
tú no te preocupes por nada, conozco buenos lugares en donde puedes convertir
tu fantasía en una realidad.
Sabía que podía
contar contigo y que eras incapaz de defraudarme.
No digas tonterías
que para eso están los amigos.
Muchas gracias.
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Unos jóvenes caminaban por uno de los pasillos del hospital, uno
de ellos se había adelantado un poco y volteaba a ver de vez en cuando para
asegurarse de que su acompañante lo seguía.
Apresúrate Noah, ya
vamos bastante retrasados.
Espérame por favor
Mokuba.
Llevamos un buen
rato buscando al Doctor para poder hablar con él.
Ni que lo digas,
hemos recorrido todo el hospital de arriba abajo. – Contestó algo cansado.
¿Estás bien? – Se le
acercó.
Si, únicamente estoy
un poco cansado.
Discúlpame amor por
hacerte caminar tanto.
Disculpa aceptada. –
Le sonrió con cariño.
Sigamos caminando. –
Al terminar de hablar se dio la media vuelta chocando con otra persona.
¡Mokuba, qué haces
aquí!
Iba a hacerte la
misma pregunta hermano.
Roland me trajo aquí
prácticamente que a la fuerza.
¿Qué fue lo que te
ocurrió?
Nada, mejor dime qué
haces aquí.
No le digas nada
Mokuba. – Se metió en la conversación otra persona.
No estoy hablando
contigo semejante estúpido, ya deberías de saber cuál es tu lugar.
Basta Seto, te
prohíbo que le hables de esa manera a mi novio.
Pues entonces dile
que no meta sus narices en donde no le incumbe.
Él tiene todo el
derecho de meterse, te recuerdo que es mi pareja.
Pues debiste de
haber escogido algo bueno, no está cosa que…
Ya no lo ofendas, al
menos respétalo en mi presencia.
Ja, ja, ja, ja, ja,
ja, que buen chiste el que me has contado.
Estoy hablando muy
en serio.
No es más que un
estúpido, ni siquiera puede defenderse solo, todo el tiempo se escuda detrás de
ti como un maldito perro faldero.
Seto…
Déjalo que diga lo
que quiera Mokuba, sus palabras me tienen sin cuidado. Y si no le digo nada es
por respeto a su hermano, señor Kaiba. – Lo miraba seriamente a los ojos.
Ja, ni intentes sacarme las uñas porque ahí mismo te
las corto.
La otra persona apretaba sus manos haciéndolas puño, tenía unas
grandes ganas de tirársele encima para darle su merecido, pero se tranquilizó
al escuchar la voz de su pareja.
No le hagas caso a
mi hermano, el busca la manera de provocarte.
Lo se amor.
Vas a decirme si o
no del por qué estás aquí. – Estaba por perder la poca paciencia que le
quedaba.
Yo…
¡Mokuba, que bueno
que al fin llegaste! – Intervino un hombre que acababa de llegar, el pelinegro
se le quedó viendo sin entender nada, afortunadamente su amigo se percató de
eso rápidamente. – Llegaron justo a tiempo, están por darle de alta a Shādī.
Es verdad, olvidé
que hoy salía del hospital, ¿y dónde está Malik?
Él se encuentra
esperándome en la habitación, al ver que te tardabas me mandó a buscarte.
Durante la conversación que se tenían habían olvidado la presencia
del ojiazul.
Por cierto Seto, ¿ya
fuiste a ver a Shādī? – Lo cuestionaba su hermano.
Si. – Respondió
seriamente.
¿No quieres
acompañarnos a verlo?
No, yo iré más tarde
a visitarlo a su mansión.
Pero hermano…
Me voy, tengo muchas
cosas qué hacer.
Empezó a caminar hasta que una voz lo detuvo.
Espera Seto.
¿Qué quieres?
Pienso irte a ver
esta noche.
¿Para qué? – Seguía
con su actitud arrogante.
Me gustaría poder
hablar contigo.
Lo que tengas que
decirme puedes hacerlo aquí y ahora.
Por favor Seto.
Está bien. –
Manifestó entre dientes. – ¿A qué horas piensas llegar?
Te parece bien a las
ocho.
Si.
De acuerdo, te veo
esta noche.
Como quieras, adiós.
Adiós hermano. – Lo
miraba marcharse del lugar. – No me gusta verlo de esa manera.
No te preocupes
Mokuba, recuerda que sigue molesto por lo ocurrido.
Lo sé. – Suspiró
profundamente. – Por cierto Marik, gracias por intervenir.
No tienes nada que
agradecer.
Por poco y le digo
que venía a ver a Joey.
Menos mal que no lo
hiciste, porque conociéndolo bien hubiera armado un gran escándalo.
Tienes razón.
Yo tengo que irme,
Malik me ha de estar esperando.
Te acompaño, y así
paso de una vez viendo a Shādī.
¿Estás seguro?
Si.
Vamos entonces.
Vamos Noah.
Si, vamos.
Continuará…
N/A: ¿Qué le habrá dicho el Doctor al neko? ¿Logrará salir adelante
nuestro cachorro? ¿Quién podría ser el donante? ¿Quiénes eran esos hombres?
¿Qué clase de venganza estarán planeando? ¿Podrá Seto algún día aceptar la
relación que tiene su hermano con Noah? Todo esto y más lo iremos descubriendo
en los siguientes capítulos, los invito a que no se pierdan de esta increíble
historia, cualquier duda que tengan no olviden dejarme sus comentarios que yo
con mucho gusto les responderé.
Me despido de todos ustedes con mucho cariño, y decirles que se
protejan, no salgan de casa y tomen todas las medidas necesarias de protección.
Les mando muchos besos virtuales y un fuerte abrazo virtual, nos vemos el
próximo viernes.
Atte.:
KAT.